viernes, 8 de julio de 2011

Claves para el proceso de naming

Os copio los consejos que he leído en el blog del estudio malagueño El cuartel:

Éste es el Método Roberta para explicar que la identidad corporativa de una empresa es mucho más que su nombre: todos sus componentes hablan de ella, desde los matices del logotipo hasta la última palabra de su claim. El nombre no lo es todo pero resulta esencial desde el primer momento.

Se ha escrito muchísimo sobre naming. Sabemos que un nombre debe ser atractivo, fácil de pronunciar y escribir, que debe apelar a las sensaciones de quien lo escucha. Sabemos que cada palabra estimula un cierto grupo neuronal. Sin embargo, esta teoría es tan útil como disponer de una caja de herramientas a la hora de arreglar una bicicleta. No podemos saber si algo funciona o no hasta que nos ponemos en marcha, pero más nos vale haber apretado bien los tornillos. En esta entrada no quiero hablar de la teoría sino enumerar una serie de pasos esenciales que pueden ser de gran utilidad:

  1. Conoce la empresa y a su competencia
    Toda información es poca y el método periodístico puede ayudarnos mucho en este paso: ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Quién? ¿Cómo? Desde las aspiraciones de la futura marca hasta las anécdotas de su creación; saber esto es conocer la personalidad de la empresa y tener claro que por mucho estudio de mercado que realicemos, si el nombre que elegimos no encaja con la materia prima de la empresa, si sus dueños no se sienten identificados, si no se enamoran de su nuevo nombre, toda la pasión, energía y vitalidad que ellos deben transmitir quedará reducida.

    Por otra parte conocer a la competencia nos hará tener ventaja. Cuantas más marcas paralelas veamos, más claros tendremos los caminos que podemos seguir y los que no.

  2. La lista mágica de conceptos
    Cuando sepas todo acerca de la empresa, haz una lista sencilla de los valores que tu futura marca deberá comunicar. Debes incluir además los principios básicos para obtener un posicionamiento web adecuado. Recuerda que cuanto más abstracto sea el nombre, mayor será la dificultad para posicionarlo bien en buscadores. Normalmente realizamos esta lista al principio y es normal que cuando te sumerjas en la vorágine de letras, palabras y conceptos, tu lista acabe perdida en algún rincón inhóspito del escritorio. Yo la denomino mágica porque aparece cuando menos te lo esperas y puede hacerte recapacitar sobre los caminos que has tomado hasta el punto de tener que dar un paso atrás. Así que, un consejo:
    haz tu lista mágica y pégala en la pared, en un lugar siempre visible. Si queremos crear un nombre con valores que se mantengan, más vale mantenerlos en el proceso de creación.

  3. El mapa del mundo del branding
    Para llegar a una marca hay muchos caminos. Escríbelos todos. Aquí empieza la parte más divertida de la creación.
    Todo vale excepto los atajos. Los caminos más frecuentados, y no por ello menos efectivos, son: colores, números, elementos de la naturaleza y el arte, lugares, adjetivos descriptivos, componentes silábicos abstractos, idiomas extranjeros e incluso lenguas muertas como el latín.

    Tomar un camino u otro, combinar varios, buscar nuevos o volver a recorrer el tramo andado son decisiones que dependen de cada ejercicio de namingque hagamos. Tener un amplio conocimiento del español, el inglés y cualquier idioma complementario puede ser muy útil. La ciencia lingüística tiene ramas como la fonética y la fonología cuyos principios pueden ayudarnos mucho a perfilar los nombres elegidos: las terminaciones, los juegos silábicos, etc. Tener un diccionario en una mano y el ratón en la otra resulta casi inevitable.

    Si quieres encontrar nuevos caminos, puedes investigar la historia de otros nombres: aprenderás que la hija de la creadora de Barbie se llamaba Bárbara, verás como Aspirina se basa en la sílaba ‘spir’ que indica la presencia de ácido salicílico, que Nintendo proviene de tres sílabas japonesas con un significado muy positivo, o que Lucky Strike fue mucho más que un golpe de suerte.

  4. Cuenta hasta 100 y échate a dormir
    Siguiendo todos los caminos que puedas, construye la mayor cantidad de nombres que sea posible: 50, 100, 500… Y luego olvídate del tema.
    Es muy importante que dejes de pensar en el naming que tienes entre manosdurante, al menos, una noche. Cuando vuelvas a revisar tu lista, te sorprenderá leer algunas de tus creaciones y, desde luego, será mucho más fácil hacer una selección (sin olvidarnos de cotejar cada nombre con nuestra lista mágica).

  5. Compruébalo dos veces
    Una vez tengas tu selección de nombres sobre la mesa, toca comprobarlos con calma. No te limites a escribir el dominio .com/.es/.net, utiliza los buscadores para escribir tu nombre y
    navega con los ojos bien abiertos para que no se te pase nada. El registro de marca también es importante, aunque hoy en día tendemos a olvidarnos una vez que hemos conseguido nuestro dominio soñado. Y por último… vuelve a comprobarlo. Una vez que hayas seguido estos pasos, estarás preparado para enseñar tu selección de nombres al resto del equipo creativo. Esta es otra forma de tener claro que nos hemos encaminado hacia el lugar adecuado. El punto de vista de otras personas al ver la palabra por primera vez es muy importante. Las sensaciones que provoquen tus nombres, la facilidad para pronunciarlos, la capacidad para recordarlos y la empatía que producen o no son elementos decisivos. Cuando los candidatos a marca hayan pasado por todos estos filtros, es probable que ya exista un favorito y que nuestro cliente experimente un flechazo a primera vista.

Y después de todo esto, tengo que confesar que cuanto más uso el Método Roberta, más me gusta su nombre, pero imagino que ya sabéis que la repetición hace de cualquier nombre, El Nombre.


Visto en: hazelblogynolaguerra.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario