domingo, 29 de mayo de 2011

Holbein: Los embajadores


Óleo sobre tabla, año 1533, National Gallery.

¿Qué hace este cuadro del siglo XVI en un blog dedicado al diseño gráfico y la fotografía de la Edad Contemporánea? Fíjense en la calavera de la parte inferior. ¿No les recuerda a sus primeros pinitos con programas de retoque fotográfico? Durante años este cuadro ha alimentado la imaginación y la curiosidad de expertos y profanos, de hecho, es una de las "atracciones" principales de la National Gallery. ¿Tenía una máquina del tiempo? Lo pregunto porque según la máxima de Descartes en la que el hombre no puede imaginar nada que no haya visto, Holbein no pudo haber realizado los cálculos mentales para llegar a una deformación de esta índole. Pero no, no hizo uso de ninguna máquina del tiempo que lo llevara a nuestra época para usar la herramienta "transformar" de photoshop. Miremos la mesa de los protagonistas del lienzo: mapas, bolas del mundo, plumas, compases, catalejos... Esta claro que nos encontramos ante gente, cuanto menos, curiosa.

El artista del cuadro de la National Gallery de la calavera tan sólo pintó el reflejo de un craneo en la parte convexa de una cucharilla para el té. Fin del misterio. Hagan la prueba.

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